Abres un canal nuevo pensando en sumar ingresos. Pero a las pocas semanas tu equipo comercial empieza a detectar algo raro: cuentas que ya eran suyas compran ahora por otra vía, a veces incluso con mejores condiciones.
Muchas empresas invierten en LinkedIn, organizan eventos, publican contenido, lanzan campañas de email marketing o trabajan el posicionamiento de su web. Sin embargo, al analizar los resultados aparece una pregunta habitual:
Tu equipo dedicó semanas a definir el perfil de cliente ideal, analizar señales de intención de compra y seleccionar las cuentas con mayor potencial. Marketing hizo su trabajo. Ventas consiguió abrir conversaciones. Todo apuntaba a que esa oportunidad acabaría convirtiéndose en negocio.
Ya tienes los leads. Los has generado con una campaña bien segmentada, contenido técnico específico y mensajes adaptados al perfil del decisor IT. Marketing ha cumplido su parte. Sin embargo, pasan los días y nadie del equipo comercial ha contactado con ellos.
Tu equipo comercial lleva tres semanas persiguiendo a una empresa que nunca tuvo presupuesto para comprarte. Tres semanas de llamadas, correos, demos preparadas y tiempo que ya no vuelve. ¿Cuánto ha costado eso realmente? Bastante más que el precio del lead.
Tienes leads. Tienes automatizaciones. Tienes contenidos en marcha.´Yaun así, las oportunidades no llegan.