Si diriges marketing o ventas en un entorno B2B, esta escena te resultará familiar: el CRM está lleno de leads, las campañas siguen activas y, aun así, el pipeline no avanza al ritmo esperado. Los equipos dedican horas a tareas repetitivas, los comerciales persiguen contactos que no están preparados para comprar y el coste de adquisición sigue creciendo.
Ya no es ciencia ficción: la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo cómo las empresas conectan con sus futuros clientes. Lo que antes requería horas de trabajo manual y una gran inversión de recursos, hoy puede automatizarse, personalizarse y escalarse gracias a sistemas inteligentes que aprenden, interpretan y actúan.
Si últimamente tus comerciales tienen más tiempo libre del que deberían, probablemente tienes un problema serio: te faltan leads. Pero no cualquier lead. Nos referimos a esos contactos que realmente pueden convertirse en clientes. Los que toman decisiones. Los que tienen presupuesto. Los que necesitan lo que tú vendes.
Durante demasiado tiempo, el marketing B2B se ha centrado en generar leads, dejando en segundo plano lo que realmente importa: el impacto en el negocio.
Aunque la inteligencia artificial (IA) ha revolucionado muchos ámbitos, hay un terreno donde sigue tropezando: traducir datos en gráficos comprensibles. A simple vista, parece una tarea resuelta. Pero detrás de cada visualización hay un reto más profundo y aun sin resolver del todo: ¿Cómo condensar procesos analíticos complejos en una sola instrucción clara y eficaz?
Un estudio de Aberdeen Group ha llegado a la conclusión de que las empresas que utilizan técnicas de lead scoring experimentan un incremento del 77% en el retorno de la inversión (ROI) en la generación de leads. Este porcentaje muestra lo importantes que son para las empresas estas técnicas de marketing.