Un Lead es aquella persona o empresa que tiene, de alguna manera, interés en alguno de nuestros productos o servicios. En una estrategia de Inbound Marketing es una oportunidad de negocio que nos llega sin necesidad de realizar una llamada a puerta fría, Email Blast o un Direct Mail. El Lead llega a nosotros de una manera más o menos natural a través de un buscador, link o referencia atraído por una necesidad. Este interés derivará en un proceso de comunicación que le convertirá en nuestro cliente.
El posicionamiento SEO (Search Engine Optimization) sigue siendo una de las herramientas clave para incrementar el tráfico de nuestra Web. Tener mayor visibilidad que la competencia nos otorga reputación, visitas a nuestra Web, y en definitiva, mayores ventas de nuestros servicios y productos.
Como venímos desarrollando en nuestro blog, la estrategia de Inbound Marketing se divide en cuatro pasos: Atracción, Conversión, Cierre y Fidealización. (Atractt, Convert, Close and Delight).
En mercados maduros como el español, diferenciarse del resto de compañías, servicios o productos se convierte en una complejidad especialmente para empresas B2B. Por ello, una buena segmentación es un factor diferenciador muy importante y una ventaja competitiva destacable para lograr mayor impacto en nuestro público objetivo, y que gracias al emailing podemos focalizar al máximo. Una vez definido el target el siguiente paso será personalizar el email. Para tener éxito en nuestras campañas debemos analizar cada uno de los factores que participan en ellas, y sobre todo tenemos que definir el objetivo de la misma y que queremos conseguir a través de ella.